El libro electrónico y la Traducción


 Caricatura de Émile Zola,
Charles Léandre.


Hoy rescato un fragmento de la interesante entrada leída hace unas semanas en Universo Abierto, el blog de la Biblioteca de la Facultad de Traduccion y Documentación de la Universidad de Salamanca, sobre el impacto del libro electrónico en la Traducción:
El libro electrónico es considerado tanto un negocio como un experimento, una realidad en la que entran en juego no sólo factores económicos sino también, y muy especialmente, culturales. Y en la que editores, autores, traductores, distribuidores y libreros se embarcan en una misma nave, pero sin saber con exactitud cuál será el rumbo de los acontecimientos. En el caso concreto del traductor, y particularmente en el caso de la digitalización de fondos preexistentes, la edición electrónica está reforzando su papel, ya que la explotación digital, para muchas editoriales, tendrá que pasar inevitablemente por su cesión, sin la cual no hay modelo de negocio posible. Pero para que dicha explotación digital se pueda realizar, desde esta asociación se señala que es necesaria una adaptación de las condiciones contractuales, adaptación que implica importantes modificaciones respecto a lo que hasta ahora venía practicándose en lo relativo a la edición en papel.
Así, tras las proposiciones realizadas por el momento desde algunas editoriales a estos profesionales con la finalidad de extender los derechos de explotación del formato papel al digital, ACE Traductores establece una serie de puntos definidos en el plan de negociaciones anteriormente mencionado:

-Por un lado, la necesidad de diferenciar entre los contratos de explotación de obras en formato papel firmados en su día, de aquellos que puedan firmarse a partir de ahora, incluyendo la explotación en formato digital; existen en la actualidad muchas editoriales que consideran la explotación de los derechos digitales como un formato más entre los tradicionales (tapa dura, bolsillo, rústica, etc.).

-Por otro, el requerimiento de una liquidación positiva a partir de la primera explotación (descarga, lectura en línea, etc.). Aunque hay excepciones, por lo general los editores contemplan la cesión de los derechos digitales –y, en consecuencia, la explotación por un nuevo canal- como una cesión más por la que el traductor no tiene que percibir ningún anticipo; de esta forma, el traductor no percibe liquidaciones positivas por sus derechos de autor hasta que no se cubre el anticipo por las ventas de X ejemplares en papel y en digital. Una práctica considerada desde esta asociación como “desproporcionada e incompatible con el espíritu de la Ley de Propiedad Intelectual”.

-Adicionalmente, se señala que los contratos de ampliación de la explotación de los derechos digitales están incluyendo cambios a la hora de calcular los porcentajes de derechos de autor, modificaciones que tienen como consecuencia un importante descenso retributivo para el traductor.

Hasta el momento, a la hora de negociar la explotación del libro en papel con derechos vigentes, el editor ofrecía al traductor un porcentaje que oscilaba entre el 0,5% y el 1,5% del PVP sin IVA de cada ejemplar vendido. Pero en la actualidad, se aplica como referencia para calcular dicha cantidad, la facturación neta del editor o, lo que es lo mismo, el PVP de venta al público sin IVA menos los descuentos, que vienen a ser en torno al 50% del PVP sin IVA, porcentaje destinado al distribuidor y al librero. Para compensar las pérdidas derivadas de este cambio, en general, las nuevas propuestas tienden “teóricamente” a doblar el porcentaje aplicado en papel para la explotación digital –es decir, si antes se ofrecía un 0,5% o un 1%, ahora se ofrece el 1% ó el 2% respectivamente-; pero la realidad es que, finalmente, con esta práctica, el traductor pierde participación sobre el PVP sin IVA del libro digital, ya que su precio siempre está por debajo del respectivo al libro en papel.

Como conclusión,  ACE Traductores resuelve que una defensa justa de los intereses de este colectivo implica la negociación, individual y como asociación, de los siguientes puntos, peticiones que ya se han hecho llegar a muchas editoriales:

-Revisar los derechos de cesión para el libro digital, multiplicando al menos en un 2,5 los derechos de cesión aplicados en el libro en papel.

-Revisar la duración del contrato de cesión digital hasta situarse en valores inferiores o equivalente a los establecidos en el contrato de edición digital firmado por el autor, en ningún caso con una duración superior.

-Y finalmente, incorporar la liquidación positiva a partir de la primera explotación – descarga, lectura en línea, etc.-. Según los diversos expertos juristas consultados por ACE Traductores, de acuerdo con la actual LPI, la cesión de los derechos digitales no puede considerarse un contrato de edición, sino contratos de licencia de cesión de derechos digitales, ya que el contenido que se distribuye y vende no tiene límites y, por lo tanto, no puede fijarse un número mínimo ni máximo de ejemplares. En consecuencia, la cesión de derechos digitales debe ser independiente del anticipo a cuenta de los derechos de la edición en papel.
V. El libro electrónico [informe íntegro], abril de 2010.

Análisis de la traducción: enfoques psicolingüísticos


Discrepancia de niveles (1991)
© Hansdoller
Referidos al estudio de los procesos mentales que efectúa el traductor. R. Rabadán afirma que su objetivo es "la descripción de la traducción-proceso. El objeto empírico de estudio es la 'caja negra' que contiene los procesos mentales del traductor durante la transferencia". Para ello se utilizan modelos de la psicología cognitiva. A pesar de las dificultades intrínsecas que comporta la utilización de este modelo -todavía queda mucho por hacer en el campo de la psicología cognitiva y en el estudio del cerebro humano y las relaciones de éste con el lenguaje-, son muchos los adeptos al mismo.

Existen diversas tendencias, pero se suelen citar como representativos los trabajos de R. T. Bell o E. A. Gutt. En efecto, E. A. Gutt afirma que, aunque son muchas las definiciones de traducción que llevan implícitos (o explícitos) los conceptos de importancia, significación o relevancia, estas nociones no se consideran de interés desde el punto de vista teórico y, de este modo, en su opinión, se está omitiendo uno de los factores fundamentales en traducción.

Gutt toma como modelo la teoría de la relevancia planteada por Sperber y Wilson, y afirma:
Relevance theory helps us to spell out the crucial role played by this factor, not only with regard to general translation principles, but also rather to specific ones.
En su opinión, muchos de los postulados propuestos en diferentes manuales sobre traducción (como el de Peter Newmark, p. e.), no son sino aplicaciones del principio de relevancia a una audiencia con intereses de un tipo particular. Así las cosas, afirma que el uso interpretativo interlingual que propone la teoría de la relevancia es aplicable al caso de la traducción, puesto que responde a los principios que han intentado buscarse durante mucho tiempo: por una parte, es aplicable de manera general, porque se refiere únicamente a nociones que se conciben como parte de la psicología humana general (principio de relevancia y capacidad de aplicarlo al uso interpretativo); por otra, es aplicable tanto a textos como a contextos específicos:
It is text-specific in that interpretative use will link the communicative intention of the translator to the intended interpretation of the original text. It it context-specific in that the search for consistency with the principle of relevance always brings in the particular cognitive environment of the audience addressed.
Gutt dedica su trabajo a estudiar, en el marco de la teoría de la relevancia, por un lado, cómo preservar las características estilísticas del original (a nivel sintáctico, semántico, fonético, etc.), para lo cual introduce el concepto de communicative clue; por otro, cómo todos los acercamientos a la traducción -sean generales o específicos- caen dentro del marco teórico por él propuesto; y, por último, cuáles son los prerrequisitos para que una comunicación sea eficaz por medio de la traducción.

 Daniel Sperber

Ahora bien, Gutt deja bien claro que no ha intentado demostrar cómo pueden analizarse o resolverse todos los problemas de traducción, por un lado, porque parece una tarea imposible debido a la multitud de problemas existentes en las diferentes lenguas; y, por otro, porque en su opinión esto es innecesario, ya que el análisis se sigue de nuestro propio conocimiento de la comunicación en general. Por tanto, como conclusión a su trabajo, apunta:
  • El traductor debe ser visto -y verse a sí mismo- como un comunicador que se dirige a la audiencia de la lengua receptora. 
  • Todo lo que el traductor hace en su traducción no ocurre porque éste viole los principios de la teoría de la traducción, sino a causa de la interdependencia causal del entorno cognitivo, los estímulos y la interpretación (importancia de las asunciones contextuales para la interpretación).
  • Puesto que, en su opinión, los fenómenos de traducción pueden ser abordados desde la teoría general de la comunicación ostensiva inferencial, no es necesario desarrollar una teoría de la traducción aparte. El éxito o el fracaso de la traducción, como de otros tipos de comunicación, dependerá de su grado de adecuación al principio de relevancia.
(Si bien la noción propuesta por Sperber y Wilson es de gran utilidad para abordar el análisis macrolingüístico de las secuencias comunicativas, en especial los aspectos pragmáticos, éste no es el único factor que determina el éxito de una traducción.)
  • La elección de un acercamiento particular a la traducción (directa, inversa) no es significativo desde el punto de vista teórico. Ambos acercamientos están procesados por el mismo principio de comunicación.
  • El acercamiento a la traducción que Gutt propone no es prescriptivo ni descriptivo, sino explicativo. No intenta dar normas sistemáticas de lo que la gente debe hacer para traducir, sino entender por qué las interdependencias causales forman parte del trabajo del traductor y, a partir de ahí, intentar mostrar qué condiciones debe reunir este trabajo para tener éxito.
[...] Los representantes del enfoque psicolingüístico -y con él los los acercamientos de la lingüística cognitiva- se están destacando en los últimos años por su interés en el análisis del proceso traductor y, en especial, por su intento de desentrañar el concepto de estrategia de traducción como factor fundamental tanto para la pedagogía como para la práctica de la traducción.
Basil Hatim,
American University of Sharjah

P. Kussmaul critica algunos de los modelos explicativos del complejo fenómeno de la traducción (como, por ejemplo, el de Hatim y Mason) porque opina que, si bien poseen un claro valor pedagógico, no se centran en el intento de explicación de los procesos mentales de la traducción. Recientemente, afirma, se ha desarrollado un nuevo acercamiento orientado hacia el proceso, centrándose en métodos introspectivos de la psicología, por medio de los cuales se intenta acceder a esa caja negra que es la mente del traductor. Utilizando los TAP's (Think-aloud protocols) como método de investigación empírica estaremos procediendo en la dirección correcta para desentrañar el proceso mental, afirma Kussmaul. Además:
Such protocols have been analysed in order to classify translation strategies, with the pedagogical (diagnostic) aim of observing difficulties encountered by students.
Y precisamente será de algunas de estas estrategias de las que tratará su trabajo. La opinión de Kussmaul destaca la importancia de los métodos textuales (entre otros) como complemento o ayuda para la mejor comprensión del proceso traductor. En este mismo sentido, véase también el trabajo de W. Lörscher en el que, desde una perspectiva psicolingüística, destaca la importancia del concepto de Problema de traducción de traducción y, con éste, de Estrategia de traducción, y habla del text analysis for translation purposes y de the relationships between translation and linguistics como de materias fundamentales (junto con otras) no para enseñar cómo traducir, sino qué significa traducir y ser traductor.

M. González Davies y C. Scott-Tennent conciben la traducción como un proceso de comunicación que está sujeto a una serie de constreñimientos (referidos a la tarea realizada -task- y al texto -linguistic and discoursal structure of the source text-, que no poseen otros procesos comunicativos. Concebida desde un punto de vista psicolingüístico, la actividad traductorra se ve como un proceso en el que el traductor opera, sometido a estas restricciones, utilizando todo su conocimiento y habilidades lingüísticos y no-lingüísticos.

[...] El traductor, en efecto, transfiere información de una lengua a otra, pero en determinados momentos su proceso se ve interrumpido por problemas bien en la comprensión del texto original, bien en la producción del texto traducido, bien en la transferencia de uno a otro (Hatim y Mason, 1990). En opinión de González Davies y Scott-Tennent, estos problemas pueden preverse en los niveles micro o macro textual y requieren una atención consciente por parte del traductor. Por tanto, constituirá una parte fundamental de la enseñanza de la traducción desarrollar la habilidad de reconocer y solucionar estos problemas específicos de la traducción. y definen la estrategia de traducción como sigue:
as a "non-automatic solution of a translation problem", that is, we refer to a consciously applied solution, selected from a consciously known range of potential solutions, to a problem which has been consciously identified.

GARCÍA IZQUIERDO, Isabel. Análisis textual aplicado a la traducción. Valencia: Tirant lo Blanch, 2000 (pp. 121-126).

Sociedad Europea de Traductología



La EST (Sociedad Europea de Traductología) es una asociación internacional de estudiosos de la traducción y la interpretación. Dedican sus actividades a la Traductología, término dado recientemente a la reflexión académica y la investigación en torno a la traducción y la interpretación.

La EST se fundó en Viena (Austria) en septiembre de 1992 como:
  • una red de trabajo para fomentar y coordinar la investigación en torno a la traducción y la interpretación
  • un foro para intercambiar y divulgar nuevas ideas y perspectivas sobre Traductología
  • un centro de información y conocimiento sobre los aspectos de calidad y formación en traducción e interpretación 
Más información en la Sociedad Europea de Traductología.

Análisis de la traducción: enfoques socioculturales


El dolor, 1882.
Vincent Van Gogh (1853(1853)–1890).(1890))

A. Neubert y G. Shreve hablan de un grupo de definiciones sobre la traducción que enfatizan las características interactivas y comunicativas de la traducción como una forma de lengua en uso. La concepción que los diferentes autores poseen de la traducción, afirman, difiere notablemente en virtud de la concepción de análisis propuesta. Es decir, la concepción que se tenga del objeto de estudio determina la definición; y ésta, lógicamente, se realizará en función del enfoque metodológico propuesto. En palabras de Neubert y Shreve (1992):
Los estudios de traducción se caracterizan hoy por perspectivas alternativas sobre la traducción que tienen sus orígenes en diferentes intereses y finalidades de investigación. A estas diferentes particiones podemos llamarlas modelos de traducción.
Estos modelos, en su opinión, no son teorías sobre la traducción sino más bien hipótesis descriptivas del fenómeno. Partiendo, pues, de la existencia de estos modelos de traducción, los diferentes analistas realizarán sus propuestas. Así, A. Hurtado cita la diversidad de enfoques metodológicos existentes en los estudios sobre la traducción, y en su trabajo propone una nueva clasificación de los enfoques teóricos en cinco grupos fundamentales, si bien reconoce que 
esta clasificación en cinco apartados no hay que verla como compartimentos estancos sino como prioridad a un elemento u otro; así, hay puntos en común entre algunos autores de los enfoques textuales, socioculturales y psicolingüísticos.
Esta última idea de la interconexión entre algunos enfoques, es señalada también por R. Rabadán. En concreto, al hablar de los modernos acercamientos textuales a la traducción, dice que están muy próximos a los modelos socioculturales, pues ambos tienen como punto común "la necesidad de proyectar el contexto pragmático y semiótico en el proyecto de traducción".

Retomando la clasificación propuesta por A. Hurtado, en ésta propone considerar en el seno de los estudios sobre traducción los siguientes enfoques:
  1. estudios específicos
  2. estudios lingüísticos
  3. enfoques socioculturales
  4. enfoques psicolingüísticos
  5. enfoques filosófico-hermenéuticos
  6. enfoques textuales
Hay que destacar que la propia Hurtado reconoce en trabajos posteriores la dificultad de mantener clasificaciones como ésta, que intentan aunar bajo una misma denominación trabajos de características no siempre equiparables y, por el contrario, separan otros que comparten determinados rasgos característicos. En concreto, en A. Hurtado (dir. (1999)) se dejan fuera de la clasificación los llamados estudios específicos.


Enfoques socioculturales

Inciden sobre todo en aquellos aspectos que rodean la traducción e inciden especialmente en las circunstancias culturales y sociales en las que ésta se produce y en la importancia de la recepción de la misma.

G. Toury es el representante de la llamada Escuela Polisistémica. En un artículo en el que recoge los presupuestos básicos de su obra del 80, opina que el objeto de estudio de la traducción, como ciencia empírica, lo constituyen hechos de la vida real, y para abordar su análisis necesitamos una teoría y una descripción del objeto. El problema es que los estudios teóricos con orientación práctica sobre la traducción han mostrado siempre sus preferencias hacia modelos proporcionados por otras disciplinas y no han intentado una explicación desde el propio marco. Y, en su opinión, los estudios descriptivos son el mejor modo de testar, refutar y especialmente modificar y mejorar la teoría subyacente.
One of the main reasons for the prevailing lack of descriptive translation studies has no doubt been the overall orientation of the discipline towards its practical applications.
Por tanto, Toury reclama la necesidad de una rama descriptiva científica y sistemática, que sea vista como algo inherente a la disciplina, que posea una metodología y unas técnicas de búsqueda tan explícitas como sea posible y que se base en asunciones claras. Así, dedicará su estudio a esbozar esa rama descriptiva de los Translation Studies, proporcionando una serie de principios ordenados y una guía para facilitar su establecimiento.

La hipótesis inicial de la que parte Toury es que "translations are facts of one system only: the target system". Es decir, el traductor opera, en principio, en interés de la cultura a la que va a traducir y no en interés de la cultura propia de la lengua de partida.

A partir de esta hipótesis inicial, Toury establece 4 principios, que considera fundamentales, y que desarrollará con el fin de proponer cómo se configura, en su opinión, la citada rama descriptiva. Los principios que constituyen su método son:
  1. Los textos meta serán vistos como traducciones desde el punto de vista exclusivo de la cultura meta, sin referencia al texto fuente; y se estudiarán desde el punto de vista de su ACEPTABILIDAD en dicha cultura meta, entendida como el resultado de cumplir con las condiciones de inserción que establece la cultura receptora.
  2. Los textos deben analizarse a partir de sus elementos constitutivos como FENÓMENOS DE TRADUCCIÓN, teniendo en cuenta su contrapartida en el sistema de origen. Además, los textos se identificarán como tales en el curso de un análisis comparativo, y se verán como SOLUCIONES a los PROBLEMAS de TRADUCCIÓN.
  3. Habrá que identificar y describir las RELACIONES obtenidas entre los miembros de cada par solución-problema, teniendo siempre en cuenta que los problemas son en muchas ocasiones "ad hoc relational notions" que pueden clasificarse como cultural references y que lo que para un par traducción + texto fuente puede establecerse como un problema, no tiene por qué ser necesariamente siempre un problema como tal.
  4. Por último, estas relaciones habrá que referirlas siempre, por medio de la noción de EQUIVALENCIA DE TRADUCCIÓN, al concepto general de traducción que se deduzca del corpus estudiado. La equivalencia de traducción, dice Toury, a diferencia de lo que otras corrientes opinan, no es un concepto unívoco entre la lengua fuente y la lengua meta, sino que es un concepto funcional-relacional, establecido sobre la base de lo que se considera traducción o no en determinadas circunstancias socioculturales, es decir, de los casos adecuados e inadecuados de transformación con respecto a los modelos que rigen y las normas derivadas de ellos. Es, pues, una noción que conjuga los aspectos formal y funcional. Se entiende por equivalencia, pues, todo aquello que los traductores presentan como equivalente.
[...] La aplicación de los principios de la polisistémica en Europa se plasmará en la llamada Manipulation School, uno de cuyos representantes es T. Hermans y que será el referente para muchos de los estudios integrados en el enfoque sociocultural. Esta escuela tiene como objeto principal de interés la recepción de las traducciones en las culturas de llegada y cuenta con los antecedentes de los trabajos de A. Lefevere y Van der Broeck. En su trabajo de 1999, Hermans revisa la pluralidad de los estudios contemporáneos sobre la traducción, pluralidad necesaria en su opinión por el concurso de diversas disciplinas en el análisis de la misma. Ahora bien, fundamentalmente su estudio continúa centrado en los trabajos de la Polisistémica o la Manipulation School, revisando de manera crítica otros acercamientos. Como afirma A. Pym en la presentación, el libro de Hermans constituye un buen material para los estudiantes de traducción, puesto que proporciona un acercamiento a diferentes teorías y puede estimular la reflexión crítica.

Otro análisis que se enmarca en este acercamiento sociocultural es el de C. Nord, quien adopta una perspectiva funcionalista. Uno de los conceptos básicos de su teoría es, como puede preverse, el de función. Sin embargo, la concepción de Nord difiere parcialmente de la de los representantes de la teoría del skopos ya que este modelo, en su opinión, no siempre es aplicable. Así, propone un compomiso entre funcionalismo y lealtad. El funcionalismo, como en teorías anteriores, supone la producción de un texto meta que funcione y que cumpla con los objetivos. La lealtad se refiere a la ética de la traducción. El traductor, dice, es parte de la interacción comunicativa y como tal tiene un compromiso con los destinatarios, el cliente y el autor del texto original. En su opinión, la función del texto no es algo inherente al mismo, sino que depende, por una parte, de la intención que intena verbalizar el autor y, por otra parte, de la función que el posible receptor decida que el texto tiene. Por tanto, para una comunicación funcional se necesitan siempre dos partes. La traducción se entiende como adaptación de ciertos elementos del texto base a las condiciones de la cultura meta. En este sentido, podría considerarse una forma de transferencia cultural. Como puede verse, pues, la idea fundamental de la propuesta de Nord es la existencia de una función textual. Ésta, además, se ve complementada y condicionada a veces por factores extratextuales o situacionales, con lo que el concepto de cultura adquiere también una relevancia especial.

La propuesta de Nord es bastante general y alude claramente al papel de la traducción en un contexto cultural determinado. Este aspecto cobrará especial importancia en los acercamientos de la Lingüística Textual al fenómeno de la traducción, aunque éstos abogarán lógicamente por la conjugación de los factores textuales y contextuales.

En el seno de este enfoque sociocultural, encontramos asimismo el trabajo de M. Snell-Hornby, quien básicamente propone una integración entre la teoría polisistémica de Toury (o la Manipulation School) y la teoría del skopos que acabamos de citar. En su trabajo de 1988, que tendrá indudable repercusión en los estudios posteriores, M. Snell-Hornby habla de la necesidad de un acercamiento integrado al fenómeno de la traducción. Y esta integración pasa necesariamente, en primer lugar, por la superación de la separación tajante entre acercamientos lingüísticos y literarios, o teoría y práctica, que ha prevalecido en la mayoría de estudios anteriores. Así, por ejemplo, a pesar de coincidir en muchos aspectos con los postulados de la Manipulation School, la critica por considerar que sus estudios están confinados exclusivamente a la tradición literaria.

Snell-Hornby propone una teoría en la que los modos de categorización tradicionales, caracterizados por categorías muy rígidas, sean sustituidos por continua que permitan una mayor flexibilidad a la hora de abordar determinados problemas: área de la traducción, tipos textuales, disciplinas no lingüísticas -o extralinguistic reality- relacionadas con la traducción, criterios que rigen la traducción y, por último, áreas de la lingüística especialmente relevantes para la traducción (fundamentalmente la lingüística textual).

Por tanto, Snell-Hornby considera la traducción un cross-cultural event, puesto que la traducción debe considerarse en el seno del lenguaje y éste se entiende como una parte integrante de la cultura. Desde esta concepción, de acuerdo con el concepto de cultura prevalente en teoría de la traducción, la autora destaca tres aspectos fundamentales de su teoría:
Firstly, the concept of culture as a totality of knowledge, proficiency and perception; secondly, its immediate connection with behaviour (or action) and events, and thirdly, its dependence on norms, whether those of social behaviour or those accepted in language usage.
Se observa, pues, que el acercamiento integrador propuesto por Snell-Hornby destaca la multidisciplinariedad de los estudios sobre traducción y la importancia de la función de cada uno de los ítems a traducir (sic) dependiendo de su relevancia en la totalidad del contexto del texto, la situación y la cultura.

[...] M. Pergnier adopta también un enfoque sociolingüístico del fenómeno de la traducción. En su opinión, por su simple existencia, la traducción postula la existencia de universales del lenguaje por encima del carácter social de las lenguas a través de las cuales se manifiesta. Al igual que en las definiciones de la lingüística tradicional, en el trabajo de Pergnier se habla de la traducción como de un proceso de sustitución de lenguas. La diferencia está en el cambio de punto de vista en el que se sitúa el análisis: de la langue pasamos a la parole. Así, si los enfoques tradicionales consideraban el fenómeno de la traducción enfatizando los aspectos de la lengua como sistema -negando así la importancia de aspectos fundamentales relacionados con el contexto de situación, por ejemplo-, los modernos acercamientos enfatizan los aspectos derivados del uso de la lengua, sin negar, eso sí, la importancia del sistema, punto en el que difieren de algunos estudios tradicionales. Como fácilmente podrá deducirse, este cambio de perspectiva afectará no sólo a la definición sino también a la teoría general de la traducción que se postule.

GARCÍA IZQUIERDO, Isabel. Análisis textual aplicado a la traducción. Valencia: Tirant lo Blanch, 2000 (pp. 95-120).

La traducción en la segunda mitad del siglo XVIII

La opinión de que fue la carencia de producción nacional lo que propició que se tradujesen tantas novelas extranjeras durante la segunda mitad del siglo XVIII se ha mantenido hasta hace pocos años. Sin embargo, estudios posteriores han demostrado la falsedad de dichas afirmaciones, aseverando que lo que realmente sucedía es que no había suficientes estudios rigurosos al respecto. [...] La avalancha de libros foráneos de todo tipo que se produjo en España y en Europa en esta centuria obedecía al fenómeno singular del avance de los medios de comunicación, que conocerían su auténtica materialización en el siglo siguiente. No olvidemos que el periódico fue un invento del siglo XVIII y que, como dijo Larra, en las diligencias, junto con los paquetes, viajan también las ideas. Ésta es la razón fundamental por la que a partir de entonces se tradujesen tantos libros, independientemente de la crisis de producción propia. La novela, género más accesible a las grandes masas, no fue ajena a este fenómeno. De las aportaciones extranjeras, la del país galo fue la que más se conoció en la península; la novela inglesa aportó una serie de títulos escasos en número, aunque de la mejor calidad europea del momento.
Pero la primera gran cuestión que se nos plantea es que casi siempre se traduce a partir de un texto intermedio, francés mayoritariamente. Por otro lado, los textos españoles tenían que superar los dictámenes de las censuras civil y eclesiástica; de ahí que también se aprecien diferencias, a veces notables, entre las versiones francesas y las españolas.

Retrato de l duque de Parma, futuro Carlos VII de Nápoles y III de España, a caballo con otros militares en un campamento, siglo XVIII.
Giovanni Luigi Rocco (1701-1750).

Los traductores del siglo XVIII sabían que el significado de un texto no se obtiene simplemente de la suma de significados de sus oraciones individuales y que los actos de lectura e interpretación son inseparables. Para comprender un texto, por tanto, no hay otra posibilidad que interpretarlo, y en la compleja tarea interpretativa influyen multitud de factores que inciden directamente en la transformación textual. Quizá el factor determinante sea la distancia cronològica, social o cultural que separa el momento de creación de la obra original del de su recreación por el traductor. En el acto de interpretación el lector-traductor intenta plasmar una de las diversas formas de ver el mundo del texto original y trasvasarlo a la realidad, distante a veces, del entorno del receptor. Para que este trasvase sea fidedigno, el traductor del siglo XVIII se siente tutor y guía moral de sus lectores y, obligado por las circunstancias sociales y culturales, interfiere en la propia òptica del lector. La función de mediador del traductor fue, entonces, muy importante a la hora de limitar el propio criterio del lector. [...] Los contextos de nacionalidad y censura fueron determinantes en la óptica de trasvase cultural de muchas obras del siglo XVII.

PAJARES, Eterio. "Censura y nacionalidad en la traducción (1750-1830)" [versión íntegra].